Hoy 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Una fecha establecida por la UNESCO en 2015 que busca reconocer a todas aquellas investigadoras y potenciales pensadoras, así como dar accesibilidad equitativa en la ciencia a las mujeres. Desde la Universidad de la Sabana y UniSabana Editorial queremos fomentar estos espacios de igualdad, en el marco de la celebración del presente año cuyo lema es “De la visión al impacto: Redefiniendo las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) cerrando la brecha de género” Nos proponemos dar a conocer a nuestras investigadoras y su impacto en la creación de pensamiento y desarrollo científico en la Universidad de La Sabana. Por ello, la UniSabana Editorial ha hecho una corta entrevista a algunas de estas investigadoras; Maria Paula Daeza Fernández, docente de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas (EICEA) y autora de Desde cundinamarca harina de grillo: gastronomía y sostenibilidad para Colombia y el mundo; Ingrid Carolina Anzelin Zuluaga, docente de la facultad de Educación y editora de la revista científicaeducación y educadores; Annamaria Filomena Ambrosio, docente de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas (EICEA) y autora de Chontaduro & coco, en salsa de ciencia, cultura y técnica;Sulma Paola Vera Monroy Jefe de Aseguramiento del Aprendizaje y autora de Coherencia curricular, Profesores que viven el currículo. Esperamos puedas conocerlas y aprendas de ellas y su trayectoria como científicas.

¿Qué te dirías a ti misma si fueras una niña para fomentar tu crecimiento en el conocimiento y tu vocación científica?
–UniSabana Editorial–
Más que decirme acompañaría el proceso, preguntar o indagar sobre qué le gustaría investigar que le gustaría saber que le gustaría hacer para descubrir nuevas cosas y mostrarle cual es el camino para poder llegar a la ciencia, buscando las herramientas y metodologías para hacerlo.
Me diría que hay muchas formas de acceder al conocimiento que no se parcela, que no hay rutas comunes, que todos podemos tener caminos distintos para llegar, que no hay únicos intereses, ni temas de más prestigio. Que hay muchas posibilidades y que el conocimiento y la ciencia es tan rico y tan grande y tan fuerte, que hay muchas formas de vincularse y de acercarse.
Me diría, no tengas miedo a aprender, a experimentar, no necesitas saberlo todo por ahora. Lo importante es atreverte a hacer preguntas que a otros les parecen obvias. Equivocarte no significa que no sirvas o que está mal, significa que estamos aprendiendo. Y definitivamente la ciencia avanza más por errores bien analizados que por aciertos perfectos. Rodéate de personas que valoren tu curiosidad y, ¿por qué no?, que sean tan curiosas como tú.
Yo le diría a la pequeña Paola que no tenga miedo de soñar y de trabajar por esos sueños, que sea paciente, que no tenga miedo de equivocarse, que se valen las segundas oportunidades. Que equivocarse también genera nuevo conocimiento y que lo intente todas las veces que sea necesario. Que le eche ganas, porque la ciencia la hacen personas que lo intentan una y otra y otra vez.
¿Cómo percibe los avances y los retos actuales de las mujeres en la ciencia?
–UniSabana Editorial–
La mujer ha logrado abrirse paso en la ciencia actualmente. No ha sido fácil y creo que necesita más visibilización, obviamente. Pero creo que el esfuerzo que han hecho otras mujeres antiguamente ha hecho que nos quede más sencillo poder incursionar en nuevas áreas de conocimiento que antes, en las cuales a las mujeres no se les veía antes no tenían cabida no tenían lugar y no tenían credibilidad. Me parece interesante que ahora incluso las mujeres sean un referente para los hombres, hay muchas científicas que se han vuelto el punto de referencia para muchas disciplinas siendo mujeres y creo que eso ha hecho que otras mujeres nos metamos en el cuento de que sí es posible. Y hay algo que me parece muy único y es que muchas de esas mujeres que son el modelo a seguir han sido madres. Entonces es mostrar que uno no tiene que sacrificar un rol por el otro, sino que tú puedes ser científica y al mismo tiempo puedes ser mamá. Y eso me parece maravilloso.
Yo creo que somos una generación, o al menos la que me tocó a mí, que llegó con un terreno abonado. La lógica con la que algunas mujeres previamente tuvieron que incursionar tenía unos retos de posicionamiento, de voz, de visibilización. En este momento veo que hay unos retos particulares en la forma en que nosotros comprendemos y vemos como mujeres y que se haga evidente en los fenómenos, digamos, cómo se percibe o se vive o se afronta el fenómeno desde la condición de mujer. Pero también es abrirnos a otros escenarios donde hay otros actores y tenemos que aprender a interlocutar con otros y entender cómo podemos hacer construcciones mucho más abiertas a nuevas miradas. De hecho, creo que ahorita uno de los retos es transdisciplinar. O sea, cómo construyes con, no solamente con quienes hacen ciencias sino también con quienes de alguna manera están en él (fenómeno). Eso ya es muchísimo más abierto y ahí estamos todos. Entonces, de alguna manera, pues para mí ese sería un reto. Reitero que, por supuesto, implica cosas de mujeres, pero pues nos trasciende.
Hay muchos estereotipos que tenemos que romper, por ejemplo los sesgos tempranos. Desde temprana edad te están diciendo que los niños son mejores en ciencias, en matemáticas, en biología, y eso reduce la confianza en las niñas y condiciona las decisiones académicas. Pero por ejemplo organismos como la UNESCO reconocen que sin la participación plena de las mujeres no se puede aprovechar todo el material de la ciencia de la innovación. Cada vez existen más políticas que nos ayudan como a la equidad y a que podamos ser partes y actoras específicas del entorno. Es sobre oportunidades para que nuevas generaciones de científicas no solo participen en la ciencia, sino que también transformen la cultura científica desde adentro.
Yo creo que como mujeres ya nos hemos posicionado, nos posicionamos con trabajo, con disciplina y sobre todo con resultados. Pero creo que lo importante ahora es poder mantener esos espacios de discusión de ejercicios colaborativos donde participen todos los actores de los procesos. Porque la ciencia requiere diferentes miradas y estas diferentes miradas se deben enfocar en hacer la ciencia cada vez más humana, más útil, más social.
En relación con su investigación y su área de experticia: ¿qué es lo que más le emociona y por qué considera que es relevante?
–UniSabana Editorial–
Yo investigo en temas de gastronomía, como diseño de alimentos, ya sean domésticos o sea para hacer en la casa o de modo industrial mi foco es diseñar alimentos que la gente disfrute que realmente les guste. Actualmente he trabajado en temas de materias primas difíciles como los grillos, en condiciones de salud específicas, en manejo de dietas en condiciones específicas como la diabetes. Y actualmente estoy haciendo mi doctorado y estoy diseñando un alimento funcional que no tenga ningún tipo de suplemento o adición, a partir de las propiedades intrínsecas de cada alimento se potencian sus funcionales como sus propiedades benéficas de la salud. Mi producto en específico busca disminuir la mucositis en niños que tienen cáncer. Pero me gustaría poder mejorar la calidad de vida a través de un producto que parece súper sencillo, pero un producto que ellos puedan consumir y que puedan sentir que su vida no se está acabando, sino que es totalmente normal, que pueden seguir comiendo. Me gustaría que a través de lo que yo sé pueda transformar alimentos y que las personas puedan seguir disfrutando la comida como venían haciéndolo antes.
Yo me he acercado siempre a temas que no son de un dominio disciplinar, Yo soy de base psicóloga. pero mi ruta de psicología tuvo componentes de biología y de política. O sea, mundos que tienen formas de acercarse a la ciencia muy distintas. Creo que parte de mi camino ha sido encontrar rutas comunes. Yo por eso me acerco a entender fenómenos que son problemáticas sociales, hoy día socioeducativas: todos aquellos fenómenos en los que hay unos componentes sociopolíticos que inciden en el campo educativo, no solo el escolar, pero que inciden fuertemente en las trayectorias educativas de quienes transitan por esos lugares. Me motiva sentir que cuando uno se dispone a ver o entrar en estos campos con una mirada amplia, no solamente te quedas viendo el problema, sino que te dispones a solucionar y empiezas a ver que hay cosas que se complementan como estas distintas tradiciones y te ayudan a abrir más el campo. O sea, abrir más tu mirada para poder ver que los fenómenos son tan complejos, que tienen diferentes formas de entenderse y la sumatoria de alguna manera te permite ver un poco más del fenómeno que es altisimamente complejo.
Yo vengo de una familia italo-colombiana, el alimento siempre fue, es y será el centro. Entonces, conocer realmente cómo se comporta el material biológico, qué pasa si combinas algo con otro, cómo reacciona, pues siempre me ha llamado la atención. El reto en todas mis investigaciones es entender ese material biológico, que en este caso es el alimento, cómo lo puedes transformar para que tú puedas diseñar y desarrollar alimentos, pero teniendo en cuenta quién lo produce y quién lo consume. Entonces, pienso que es trabajar interdisciplinariamente para que podamos diseñar, a través, por ejemplo, de la ciencia de alimentos, de las artes culinarias, de la cultura de la alimentación, Digamos que cosas que sean mucho más tangibles y objetivos tangibles como el día a día, que es alimentarnos mínimo tres veces al día, pero saludablemente que sepa rico.
A mí me emociona trabajar con educación y conciencia real, porque poder favorecer procesos de aprendizaje con evidencias, con datos que te permitan tomar decisiones informadas que mejoren la calidad educativa es súper relevante. Porque no solamente como institución educativa y como universidad formamos a profesionales competentes, formamos personas que quieran transformar el mundo, personas éticas, personas curiosas, gestores de cambio. Y eso lo hacemos siempre y cuando lo queremos es mejorar la educación desde la persona.





