Garza real, garza blanca grande

Hoy, 5 de junio, se celebra el Día mundial del Medio Ambiente, fecha establecida por la UNESCO con el propósito de incentivar la preservación del entorno natural, además de concientizar sobre su importancia en la vida humana. Siempre es bueno recordar que Colombia es uno de los países más biodiversos del mundo, con una multiplicidad de ecosistemas que albergan una vasta variedad de flora y fauna, como se puede evidenciar en las cifras SiB Colombia en las cuales podemos ver que es el país con mayor diversidad de aves del mundo, contando con 1.855 especies observadas. Desde UniSabana Editorial y la Universidad de La Sabana, se celebra contar con una gran cantidad de avistamientos de aves recordando el estudio realizado por Angélica Paola Zapata Pardo en el libro Avifauna en la Universidad de La Sabana. En este libro se muestra información detallada de la avifauna, herpetofauna y mastofauna de los campus sur, central y oriental de la Universidad, registrando un total de 85 especies, de las cuales 80 son aves. Entre ellas, uno de los símbolos de la Universidad, la garza blanca.

Uno de los primeros pasos para proteger y cuidar el medio ambiente es conocerlo, a través de las páginas de Avifauna de la Universidad de La Sabana, se promueve la exploración y el conocimiento de las diversas especies que habitan el ecosistema del campus, resaltando la importancia de la biodiversidad presente en los espacios donde convergen las actividades académicas y laborales. Como lo señala la autora, se busca, en primera instancia, educar a la comunidad, proporcionando información detallada sobre las especies de aves que se encuentran en los hábitats de la Universidad, así como promover la conciencia medioambiental a través de la apreciación de la fragilidad de la biodiversidad y de la necesidad de protegerla en espacios intervenidos por el ser humano.

Golondrina ahumada

Tingua de pico verde

Por otro lado, el libro nos permite conocer las clasificaciones en las que se encuentran las especies según el estado de conservación de la UICN y la categoría de amenaza establecida en los Libros Rojos de Colombia. Esta información es fundamental para comprender el nivel de riesgo que enfrentan especies como la tingua de pico verde, de la cual se nos comenta que siendo una subespecie endémica del altiplano cundiboyacense que habita humedales, lagunas y ríos, es la más difícil de observar. Conocer estas categorías permite identificar la importancia de proteger y entender las especies que conviven en entornos con intervención humana. Aunque muchas han logrado adaptarse, su permanencia depende directamente del buen estado de los ambientes que ocupan.

En este sentido, el reconocimiento de estas especies también nos ayuda a reaccionar de forma adecuada ante el encuentro con alguna de estas, como lo fue el caso de los alcaravanes que anidaron en el parqueadero de puente madera. Siendo una especie que ha tenido que desplazarse por cuestiones climáticas y pérdida de hábitat, ahora es una de las que más abundan en el altiplano de la Sabana de Bogotá. Como lo explica la autora, esta especie se caracteriza por ser territorial y persistente, razón por la cual no es normal que cambien los lugares de anidación. Esto llevó a que se le informara a la comunidad universitaria cómo no incomodar a los alcaravanes y qué medidas tomar para seguir coexistiendo con ellos en estos espacios: cosas pequeñas como no acercarse al nido o no hacer movimientos muy bruscos cerca de ellos son suficientes para no perturbar a las aves en espacios con tanta actividad como un parqueadero.

Alcaraván

Curí de la sabana

Además de las aves, el libro también recopila registros de herpetos y mamíferos presentes en la zona, lo que permite tener una visión más completa de la biodiversidad local. Entre los mamíferos registrados destaca el curí de la sabana, una de las especies más comunes y representativas de este ecosistema. La autora comenta que esta subespecie es reconocida por construir complejas madrigueras y túneles, así como por su comportamiento social y el cuidado que brinda a sus crías. El curí no es una plaga, es un animal inofensivo que cumple un papel fundamental dentro de la dinámica ecológica de la Sabana de Bogotá, al contribuir a la dispersión natural de semillas. El entendimiento de estas especies permite comprender mejor las relaciones que sostienen los ecosistemas y fomenta su protección, ya que la conservación de estos mamíferos también implica el cuidado de los hábitats que garantizan el equilibrio ecológico de la región.

En la Universidad de La Sabana, esta convivencia puede observarse a diario, por lo que es importante que tanto la comunidad universitaria como las personas que viven en esta región las conozcan y valoren.

Te invitamos a conocer más sobre esta especie adquiriendo este libro en nuestro catálogo virtual.